viernes, 24 de febrero de 2012

mi familia, sin ellos no soy nada ni nadie.

Sin mi madre, ni mi padre, ni mis abuelos, ni mis primos, ni tios, si algúno de ellos me faltaria en el mundo no podría seguir adelante. Porque todo lo que dicen de mi, o hacen por mi, no vale oro, sinceramente no tiene precio. Por cada gesto, por cada abrazo, por cada sonrisa, no puedo vivir sin su presencia aquí. Alguna vez puede que les haya contestado mal, lo reconozco, y me arrepiento, por no saber apreciar lo que es tener un padre, una madre, que estan día a día contigo, las 24 horas del día, los 346 días del año. Por eso y por todo, quiero dedicarles este trozo de blog, porque aunque no lo lean, se lo saben, saben que me importan que les quiero como nadie en este mundo quiero yo.

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